sábado, 20 de abril de 2013

La isla del doctor Moreau



Reconozco que la ciencia ficción ha sido siempre una de mis asignaturas pendientes. Ya sea porque ciertas doctrinas nunca me interesaron, ya sea por la falta de un criterio bien definido a la hora de catalogar las obras pertenecientes a este género, todo aquello que se catalogase como “ciencia ficción” acabó por producirme irremediablemente un rechazo instantáneo nada más oír su temática. 

Que me perdonen los amantes del género, pero cada vez que intentaba un acercamiento encontraba mucha ficción y poca ciencia. Pareciera como si con tal de introducir un robot, vida extraterrestre o una ambientación futurista ya estamos ante una obra de ciencia, si bien nunca había una explicación científica más allá de que la robótica avanza a grandes pasos o que es desconocida la vida más allá de nuestro planeta. Explicaciones tan vagas, basadas en suposiciones aún más vagas, que me hacían difícil ver una diferencia real entre la ciencia ficción y la fantasía. Más bien parecía una fantasía con pretensiones a algo más.

Así que cuando en un cursillo literario hubo que leer y comentar algunas obras de H. G. Wells, uno de los padres de la ciencia ficción, afronté el reto con un tanto de recelo y más por obligación que por placer. Sin embargo, al poco de comenzar la primera obra quedé absolutamente encantada. La novela en cuestión recibe el nombre de La isla del doctor Moreau y es uno de los títulos más célebres del autor británico. 

Tras varios días como naufrago a la deriva, el joven Prendick es recatado por un barco que lo lleva a un misteriosa isla, habitada por unas personas de aspecto rudo y rozando lo bestial, donde un enigmático doctor llamado Moreau lleva a cabo experimentos secretos con diversos animales, de los que Prendick no oye otra cosa que los gritos de dolor de las fieras.

La novela tiene más de ciencia que la profesión de Moreau. Para cuando Wells concibió su obra, las teorías evolutivas de Darwin, que situaban al hombre entre los animales y no como un ser superior, tal y como se venía pensando, acababan de publicarse. Estas ideas de evolución (y su antagonista, la regresión) y de igualdad entre hombre y bestias, junto con la supresión de los instintitos, marcan profundamente el carácter de la novela, por no decir que la trama gira directamente en torno a ellas. Ni qué mencionar las abundantes explicaciones y reflexiones sobre cómo estos temas afectan a los hechos y experimentos que tienen lugar en la Casa del Dolor. 

Cartel promocional de la adaptación al cine de 1977
Narrada de forma sencilla y directa, sin rodeos, de forma clara y fácilmente comprensible, esto no le impide a Wells regodearse en una atmósfera asfixiante y angustiosa, de ansiedad y rozando lo terrorífico, ni escatima tampoco en poner sobre la mesa temas de reflexión y debate. Temas tan vigentes hoy en día como los derechos y la dignidad animal o qué es lo que diferencia realmente al hombre de los demás animales, si es que hay alguna diferencia real. Todo ello sin que el interés del lector en saber lo que ocurrirá a continuación mengue por un solo instante. No es una obra en absoluto aburrida, sino increíblemente adictiva. 

Creo que puedo afirmar que La isla del doctor Moreau ha supuesto un antes y un después en mi vida, no solo por la maestría de Wells, que hace imposible que le encuentre un solo defecto a la novela, sino por reconciliarme con todo un género literario.

jueves, 21 de febrero de 2013

El paraíso perdido

El paraíso perdido está considerada como una de las tres grandes obras épicas de la literatura inglesa, un hecho bastante insólito si tenemos en cuenta que su autor, John Milton, la concibió estando ya ciego.

En una época en la que todo entretenimiento estaba casi prohibido, la única temática considerada digna para ser escrita y por consiguiente, publicada, era la religiosa. El propósito aparente de esta obra era intentar acercar a los creyentes las razones por las que Dios permite el sufrimiento al ser humano. De este modo, la obra se centra en la rebelión de los ángeles caídos y la desobediencia de Adán y Eva.

El Demonio, siendo consciente del terrible destino que le espera decide tomar venganza de Dios seduciendo a su nueva obra, el ser humano, para demostrar su superioridad para con una Creación Divina. Resulta fascinante poder entrar dentro de la psique de un personaje tan complicado y perverso como el Demonio, y más aún lo es darse cuenta de cuán parecido nos lo muestra Milton a nuestra propia naturaleza humana. Sin embargo, al hablar de los ángeles y de Dios y su Hijo, estos se nos hacen tan lejanos e inalcanzables, completamente distintos a nosotros, que nos resulta imposible comprenderlos.


Quizá esa sea la clave que nos da para entender por qué el Hombre sucumbió a la tentación: Un ser al que comprendemos nos puede seducir con más facilidad, pues entiende nuestras necesidades y deseos de un modo que una criatura pura y elevada no puede hacer. A pesar de que Adán ya ha sido advertido por el ángel y Eva, que ya ha probado el fruto prohibido, es consciente de su desobediencia y del mal que causará, ni él duda en aceptar la manzana ni ella en ofrecérsela, temerosos ambos de ser separados.

El estilo de Milton resulta en exceso complicado. La obra original está escrita en verso blanco, sin rima, pero no es el problema que se nos presenta: la verdadera razón para su complejidad es su oscura sintaxis, que rompe con todas las reglas de la gramática inglesa, por no hablar de las múltiples referencias a diferentes personajes mitológicos y concepciones de la religión hoy poco conocidas.

Al margen de las numerosas críticas sobre la misoginia latente en la obra, dejando ver a la mujer como la culpable de los males y desgracias del mundo, siendo ella la causa principal de la caída del ser humano, yo prefiero quedarme con el hecho de que en efecto, es necesario que venga el mismo Demonio para poder convencer a una mujer para desobedecer a Dios, y sin embargo, basta una mujer para que el hombre rechace la gracia divina.


Como curiosidad, John Milton escribió más tarde El paraíso recobrado, sobre el modo en el que el sacrificio del Hijo nos ayudó a ganar de nuevo el derecho a la vida eterna al lado de Dios.

viernes, 8 de febrero de 2013

Asesinato en el Orient Express

Una opción que nunca falla cuando sentimos la necesidad de leer, pero no podemos decidirnos por un estilo en concreto es recurrir a las novelas de misterio. Este tipo de novelas nos provee de entretenimiento y cierto ejercicio intelectual sin que se haga pesado y siempre desde una perspectiva lúdica.

Por desgracia, son muy pocas las novelas de misterio que realmente suponen un reto para el lector. Suele estar bastante claro cual es la solución al susodicho misterio desde las primeras páginas. Al seguir todas las novelas los mismos parámetros dan poco lugar a la sorpresa. Es siempre demasiado obvio que el más inesperado acaba siendo el culpable, con lo que el entretenimiento que estos libros proporcionaban en un principio acaba siendo sustituido por la monotonía.


Agatha Christie no se permite el lujo de caer en este error, pues no consiente que sus novelas se vuelvan pesadas para el intrigado lector. Asesinato en el Orient Express es una envolvente novela que te atrapa desde el principio, haciéndote partícipe de la investigación que el entrañable detective Hercules Poirot deberá llevar a cabo en tan ilustre tren. Los contratiempos y pasos en falso a los que nuestro protagonista se enfrenta no solo no desanimarán al lector, sino que harán del caso aún más atractivo y misterioso.

La trama cumple el cuadro típico al que responde una novela de su clase: En uno de los vagones del Orient Express se comete un sangriento asesinato. A partir de aquí, el detective Poirot deberá investigar qué relación existe entre todos los pasajeros y la víctima. Para ello los interrogará minuciosamente teniendo que discernir quién dice la verdad y quién miente para dar resolución a uno de los más intrincados casos de su carrera. 

Como el misterio que hay que resolver es de por sí de lo más complejo, se hace imperativo un estilo sencillo y claro como aquel del que hace gala la autora para conseguir fluidez. No por ello es menos elegante o refinado, como debe ser toda obra escrita por una verdadera dama inglesa. Es capaz de mantener el interés por saber quién es el asesino no solo durante la investigación del caso: una vez descubierto el culpable te urge saber el cómo y el por qué. 
Rutas del Orient Express
El exotismo en el que se enmarca la historia, con el tren partiendo desde Estambul, las mentiras y medias verdades, la doble vida del asesinado, así como la relación entre un quimono rojo sin dueña y el crimen cometido nos embriaga e involucra desde el principio hasta el punto final.

Una pequeña pista: No importa tanto quién ha sido partícipe del crimen como quién sigue con las manos limpias. 

viernes, 25 de enero de 2013

El maestro de las Burujas

Una de las cualidades más indudables de Walter Moers, el autor de El maestro de las Burujas, es su capacidad para atrapar a lectores de cualquier edad en su particular universo fantástico.

En este relato nos trasladamos a Zamonia, un mundo repleto de criaturas insólitas que protagonizan varios de sus libros, pero en este caso, y a pesar del nombre del libro, tenemos como personaje principal a un grato. ¿Y qué es un grato? Muy sencillo, no es más que un gato con la capacidad de razonar y hablar cualquier idioma. Este grato, de nombre Eco, está a punto de fallecer por hambre cuando firma un acuerdo con el maestre de burujas Eisspin, que promete alimentarlo con las mayores delicias culinarias durante un mes. Pasado este tiempo lo matará para extraer toda la grasa de su cuerpo, un elemento muy valioso en sus experimentos alquímicos. 

Por supuesto, cuanto más se acerque el momento de su pactada muerte, más se esforzará Eco en evadir el acuerdo desencadenando una serie de acontecimientos que hará las delicias de sus lectores.

Este libro llegó a mis manos de una forma muy curiosa. En clases de traducción de alemán, unos compañeros hicieron su trabajo sobre una obra de este autor. Más tarde y para desgracia de todos los alumnos, la profesora seleccionó un texto de ese mismo libro para un examen. Sin diccionario. Fue una masacre traductoril, de la que me libre solo por el esfuerzo que hice a pesar de no entender nada del texto debido a la gran cantidad de vocabulario inventado por el autor. Lo normal en este caso hubiera sido detestar la obra, al autor y todo lo que nos recordara a ello, pero muy al contrario sentí una curiosidad cada vez mayor por la obra. Llegué a comprarme otro de los libros inspirados en este universo zamónico, y me agradó tanto que continué con el libro que tradujimos en clase y, por último, una de las autoras de este blog me dejó este mismo libro tras hablarme maravillas de él.

No pudo ser una experiencia más satisfactoria. Por más que conozca el estilo de Walter Moers, nunca deja de sorprenderme con sus giros de trama, su inusual sentido del humor y el derroche de imaginación que forma parte de cada novela suya. Considero que estos libros no son exclusivos para niños o jóvenes que se inician en el mundo de la lectura, sino que es un relato para todo tipo de públicos. 

El autor no solo escribe, sino que dibuja las múltiples ilustraciones y ha creado todo un mundo lleno de referencias cruzadas entre novelas. A modo de anécdota curiosa, cabe destacar el hecho de que Moers se hace pasar por traductor de la obra, achacando su creación al protagonista de otro de sus libros, La ciudad de los libros soñadores, el dragón escritor y crítico literario Hildegunst von Mythenmetz
Retrato del "autor"
Este libro es un compendio de recetas gastronómicas, alquimia, ironía pura y dura, despropósitos y múltiples descubrimientos que nos dejan anonadados. Personalmente, mientras leía no me he aburrido un solo segundo, sin exagerar. Si bien mayoritariamente me he reído a carcajadas con cada capítulo, se pasan momentos de terror en los que sientes un escalofrío recorriéndote la espina dorsal, otros que son tiernos y dulces e incluso momentos trepidantes que te provocan un subidón de adrenalina.

Me cuesta mucho pensar que pueda haber alguien a quien le guste la lectura y no sea capaz de disfrutar de este libro. Si alguna vez cae en vuestras manos, no dudéis en al menos intentar leerlo. Si conocéis a alguien que siga escribiendo libros con esta frescura, por favor, hacédmelo saber. 

viernes, 11 de enero de 2013

Fahrenheit 451

¿Qué os parecería vivir en un mundo en el los bomberos provocan incendios? ¿En el que tu familia sean los desconocidos que aparecen en una pantalla? ¿En el que el mayor logro es tener las paredes de tu hogar forradas con televisores? ¿Un mundo en el que estuviera prohibido leer?

Este es el mundo que nos recrea Ray Bradbury en su libro Fahrenheit 451. La historia gira en torno a Montag, bombero de profesión que se dedica a la quema de libros. Cuando hay algún sospechoso de haber roto la regla de prohibición de lectura, Montag y sus compañero irrumpen en su casa y la queman, junto con todos los libros que pudiera esconder. Montag nunca se plantea su estilo de vida ni el de su sociedad, ni siquiera su propia infelicidad conyugal, hasta que conoce a Clarisse. Esta chica cambia su vida completamente con la simple pregunta de "¿es usted feliz?". Montag se descubre a sí mismo por primera vez y solo entonces se da cuenta de cuán infeliz es.

Al contrario que la gran mayoría de las novelas distópicas, Fahrenheit 451 no tiene por objeto criticar un sistema de gobierno opresivo, ni siquiera entra en detalle sobre el régimen establecido. Lo que sí es, es una crítica feroz a la masificación de los medios de comunicación, y más que de ello, del uso que la sociedad les da. Conoces a personajes completamente aislados de sus semejantes aun viviendo en sociedad, irreversiblemente alienados del resto, descuidando sus relaciones familiares y viviendo por y para sus televisores interactivos, a los que consideran su verdadera familia. La desaparición de los libros no es una cuestión política, es una cuestión de sociedad, de la evolución de la mentalidad de la comunidad de individuos que ve a los libros como el mayor impedimento para ser feliz. 


Porque leer obliga a pensar. Quien piensa, cuestiona. Quien cuestiona encuentra respuestas. Y no todas las respuestas son agradables. Por eso, en el país de Montag todos actúan como autómatas. Conocen gente que no recuerdan de dónde han salido. Conducen a toda velocidad sin preocuparse por si han atropellado a alguien. Pero todo está bien. Al fin y al cabo, es lo que le dicen sus televisores y radios auriculares. Montag ha participado de esta "filosofía" de vida y se ha creído feliz, pero tan pronto comienza a cuestionarla, le urge la necesidad de saber, dando por seguro que las respuestas las encontrará en esos objetos prohibidos.

A pesar de todo, nos encontramos con personajes de lo más interesantes, si bien son pocos lo que intervienen en el desarrollo de los hechos. El temeroso Montag, la descarriada pero encantadora Clarisse, la eternamente triste y alienada Mildred (el mejor ejemplo de aquellos que aceptan vivir en esa sociedad), los austeros hombres-libro, el bueno de Faber y el enigmático Capitán Beatty. Este último, bombero jefe de Montag, es uno de los más complejos y, a mi juicio, interesante de todos. Beatty es un hombre que cumple religiosamente con su trabajo, aunque deja claro en varias ocasiones que ha leído con frecuencia y incluso memorizado algunos libros, pues forma parte de su trabajo conocer al enemigo. Sin embargo, y a pesar de que defiende al régimen como el que más, en ocasiones su postura resulta desconcertante. Prefiero no dar más detalles para no revelar nada más a aquellos que aún no han leído esta obra.




El estilo de la novela es cuanto menos interesante. No es en absoluto hermoso ni estético. Más que a una obra literaria, parece compartir las exigencias de un ensayo u otro escrito no ficticio. Esto puede responder no solo a la necesidad que siente el autor de dejar patente su idea, sin adornos que puedan distraernos del mensaje, sino también a un homenaje a las grandes obras de la literatura que a lo largo de la novela se nos muestran y en ocasiones incluso se citan pasajes. Nada mejor que un estilo simplista y austero para que la belleza de las otras brille como pocas veces lo ha hecho.

Para finalizar, me gustaría hacer hincapié en algo que se extrae de la filosofía de los hombres-libro. En Fahrenheit 451 no solo no se critica un sistema de gobierno para ensalzar otro, puesto que ocurre lo mismo con el conocimiento. Bradbury trata a todos los libros como igual de importantes, no importa quiénes lo hayan escrito o qué enseñanzas se extrae de ellos. Si bien el Eclesiatés tiene un papel metafórico especial dentro de la novela, a todos los libros se les da el mismo trato, no importa que sean de Ortega y Gasset, Shakespeare, Gandhi o Darwin.

¿Creéis que el mundo que Bradbury, escrito en los ya lejanos años 50, nos describe es pura ficción o sois de la opinión de que es un futuro cada día más cercano?

sábado, 29 de diciembre de 2012

Otra vuelta de tuerca


“Estoy absolutamente de acuerdo en lo tocante al fantasma del que hablaba Griffin, o lo que haya sido, el cual, por aparecerse primero al niño, muestra una característica especial. Pero no es el primer caso que conozco en que se involucre a un niño. Si el niño produce el efecto de otra vuelta de tuerca, ¿qué dirían ustedes de dos niños?”

Así nos introduce el señor Douglas al documento que leería poco después, el manuscrito que dejó la que en su primera juventud fue la inexperta institutriz de dos huérfanos de corta edad en una villa campestre inglesa, sin más compañía que la de una bonachona ama de llaves y bajo la estricta norma de no contactar jamás con su patrón, el tío y tutor de los pequeños. 

The Innocents (1961), película inspirada en el libro

La pequeña Flora no tiene edad para ir aún a la escuela, pero sí el niño Miles, quien no tardará en volver a la mansión, expulsado por una conducta inapropiada. La institutriz, prendada por sus pupilos, no consigue imaginarse cómo Miles ha podido ser expulsado, cosa de la que el niño nunca habla. Al poco de la vuelta de Miles, la institutriz comienza a ver por distintos lugares de la casa a dos personas a las que nunca antes ha visto. Tras describírselas al ama de llaves, descubre que son la anterior institutriz, la señorita Jessel, y el ayudante de cámara del patrón, Peter Quint. Ambos personajes habían mantenido una turbia relación no solo entre ellos, sino también con los niños. Y lo más sorprendente: Jessel y Quint llevan tiempo muertos. ¿Son fantasmas que han venido a reclamar la vida de los pequeños?

Esta obra, escrita por el estadounidense Henry James, rezuma belleza, pues está escrita con gran elegancia y refinamiento, cosa que ayuda enormemente a recrear el ambiente aristocrático en el que se desenvuelve la familia protagonista.

La historia comienza describiendo el día a día en la idílica casona victoriana. Días de poemas, latín y artes en general, con una inocente institutriz fascinada con la belleza y el encanto de los niños. Pero la estabilidad se ve dramáticamente truncada con la expulsión de Miles, pues da a entender que no es tan perfecto como parece, sino que oculta algo, y la consiguiente aparición de los espectros. Tras estos acontecimientos, la apacible historia da paso a una pavorosa historia de terror.

Desde siempre nos hemos preguntado por qué es tan sugestiva esta vuelta de tuerca. Tras mucho deliberar, hemos llegado a la conclusión de que diferentes elementos en la historia juegan un papel muy importante en este hecho.

El primero de estos inquietantes factores son los niños alrededor de los que se desarrolla la historia. Si bien los niños son siempre figuras que provocan miedo con facilidad, tanto por sus fantasías de las que los adultos no somos partícipes, como por un afán de protección por nuestra parte, Miles resulta especialmente perturbador, tanto por su carácter como por sus reacciones ante los diferentes sucesos. Actúa de un modo casi adulto que añade cierta dosis de perversidad al que parecía una inocente criatura.

La película Los otros está claramente inspirada en esta novela
Pero no solo los niños erizan los vellos del lector, hay dos adultos que consiguen hacerlo tan bien como ellos: la señorita Jessel y el señor Quint. Ya sean verdaderos fantasmas o no, su presencia es ciertamente sobrecogedora, por no mencionar las intenciones que se les atribuyen. Constantemente cae sobre ellos la sospecha de haber corrompido y seguir corrompiendo la inocencia de los niños. Pero ¿de qué modo? Nunca se sabe. Y quizás sea esta constante incertidumbre la que nos mantiene en vilo durante toda la lectura.

No es este el único enigma que permanece vivo de principio a fin. A nuestra imaginación queda dilucidar si estas apariciones son reales o forman parte de la mente enferma de la protagonista. En función a esto, puede cambiar toda la historia.

Una casa victoriana, llena de oscuros pasillos y secretos, tan inspirada en el sangriento pasado medieval, siempre se ha considerado el lugar perfecto en el que asistir a diferentes acontecimientos paranormales, tales como apariciones de fantasmas. Por otra parte, al tratarse de una historia englobada dentro de otra (gente que se reúne a contar historias de terror, del que solo conocemos esta), ayuda a dar credibilidad al relato que James nos ofrece.

Si tras leer el libro, releemos el prólogo, se crea una incertidumbre nueva en el lector. ¿Y si fuera una fantasma que juega a contar historias de fantasmas?

jueves, 27 de diciembre de 2012

Premios Koreander - I Edición

¿No sabes qué regalar a tus iletrados amigos durante estas Navidades? ¿Se te han acabado las colonias pasadas de moda y los pijamas con botones? ¿Empiezas a plantearte que quizás necesites más esos calcetines nuevos que tu familiar más cercano? Nosotras tenemos la solución. Solución de la mano de... ¡La primera edición de los Premios Koreander!

Tras una larga pausa, hemos decidido volver con no una, sino varias recomendaciones que ya desarrollaremos a su debido tiempo.

Las categorías que vamos a mostrar en esta edición no son inamovibles, sino que irán variando en futuras ediciones.

Bases para ser candidato a un Premio Koreander:


  1. Deben ser libros que alguna de las autoras del blog haya leído ese año, no importa cuándo fueran escritos. 
  2. Tienen que llamar la atención de las mismas de un modo especial, sobresaliendo por encima otros de su género, de modo que tenga un aspecto que lo caracterice como parte de alguna de las categorías.
  3. No son válidos relatos cortos o poemas, a no ser que se trate de una obra de recopilación. La obra premiada debe ser mínimamente extensa, como una novela corta.
  4. No se premian sagas completas, tan solo un único libro por saga y año. 
  5. Se tendrán especialemente en cuenta las recomendaciones de los lectores del blog a la hora de leer para nominar. Aunque eso no garantice que consiga el premio. Ya sabéis, a participar de forma más activa. En próximas ediciones agradeceremos a aquellos que nos hayan recomendado algún libro, haya o no ganado. En el caso de que gane, además, lo incluiremos junto al nombre del libro premiado. 
  6. Nos comprometemos a hacer una crítica de todos los libros recomendados y premiados, ya sea antes o después de la edición correspondiente, siempre y cuando sean libros de ficción. Esto no significa que libros no ficticios puedan comentarse en algún momento.
  7. Los Premios tendrán lugar cada mes de diciembre. Esto significa que solo entran en concurso los libros leídos entre enero y diciembre del año en que se otorga el Premio. 
  8. Una misma obra no puede estar en dos categorías a la vez ni ganar el premio en más de un certamen.
No nos responsabilizamos si no os gustan los resultados. Una vez más, siguen siendo opiniones personales que pueden no coincidir con las vuestras. Recordad, que aquí nadie se está lucrando de nada y solo lo hacemos por diversión. 

Las categorías que han entrado en concurso en esta Primera Edición de Premios Koreander, son:

La obra más terrorífica
La obra más romántica
La obra más instructiva
La obra más trágica
La obra más cómica
La obra más épica
La obra más compleja
La obra más impredecible
Premio especial a la obra más hermosa
Premio especial a la obra más decepcionante


Y los ganadores son *redoble de tambor*



Ganadora del Premio a la obra más terrorífica: Otra vuelta de tuerca de Henry James
Hemos decidido premiar esta novela por su atmósfera asfixiante e inquietante, que pondrá al lector los pelos de punta y lo dejará sin saber a quién creer dentro de la narración. Realidad, imaginación y locura se mezclan en este libro para ofrecerte una gran variedad de lecturas dentro de la misma historia.
EDIT: Ahora podéis leer nuestra opinión aquí.


Ganadora del Premio a la obra más romántica: La dama de las camelias de Alejandro Dumas (hijo)
Por deleitarnos con una hermosa historia de amor que conmovería al insensible conde Drácula y haría dudar a Dorian Gray de su propia belleza. Con este libro podemos contemplar lo sublime del destino trágico de dos amantes condenados a estar separados.

Ganadora del Premio a la obra más instructiva: The Fantastic: A structural approach to a literary genre de Tzvetan Todorov
Este premio lo hemos otorgado por el conocimiento que nos ha aportado sobre los diferentes géneros literarios, su compenetración y diferenciación a través de diferentes giros argumentales que resultan decisivos para la clasificación de varias obras concretas.


Ganadora del Premio a la obra más cómica: El Maestro de las Burujas de Walter Moers
Si bien no todo es alegría y diversión en este libro, el tono ligero y desenfadado con el que retrata las desventuras de nuestro protagonista, lo convierte en una lectura ideal para aquellos que busquen algo divertido y ameno con lo que entretener su tiempo sin perder calidad y originalidad en historia y escritura. EDIT: La crítica a este libro puede leerse aquí.


Ganadora del Premio a la obra más trágica: La letra escarlata de Nathaniel Hawthorne
Tragedia dentro de la tragedia. El concepto de pecado y culpa manejan a los personajes haciéndote participe de sus sentimientos más negativos y contagiándote de sus remordimientos y sufrimientos. 



Ganadora del Premio a la obra más épica: El último deseo de Andrzej Sapkowski
Por cómo reescribe los cuentos tradicionales de forma épica, mágica y, sin embargo, totalmente realista y creíble. Hace que nos adentremos en un mundo parecido al nuestro, pero a la vez muy diferente, que parece ir perdiendo cada vez de su propia esencia para ser sustituido por aquel en el que nosotros vivimos.

Ganadora del Premio a la obra más compleja: El paraíso perdido de John Milton
Es una de las obras más difíciles que hemos tenido el placer de leer, con una intrincada sintaxis y un muy oscuro significado teológico y filosófico. No por ello es menos interesante o revelador. Si se busca un obra que invite a la reflexión, no solo sobre Dios o el Demonio, sino sobre la propia naturaleza del ser humano, esta es la obra indicada para ello. EDIT: Lee la crítica completa en este enlace

Ganadora del Premio a la obra más impredecibleAsesinato en el Orient Express de Agatha Christie
Poco se puede decir de una de las obras más famosas de la célebre Agatha Christie. Si bien siempre resulta casi imposible seguir la pista del asesino en la mayoría de sus casos, en este tren no encontramos ante una investigación que se complica a cada paso que se da. La resolución final no puede ser más impactante. EDIT: Quienes quieran una opinión más a fondo pueden verla aquí.

Ganadora del Premio especial a la obra más hermosaLo Bello y lo Triste de Yasunari Kawabata
La calidad de escritura y la estética que demuestra el estilo de Yasunari Kawabata es, simplemente, arrebatadora. Los sentimientos se funden con el arte para formar una de las obras más hermosas que hayamos leídos. Podéis leer nuestra crítica aquí


Ganadora del Premio especial a la obra más decepcionante: Sinsajo de Suzanne Collins
Muchos afirman que ha sido el broche de oro a una magnífica trilogía. Sin embargo, ni nos parece tan magnífica la trilogía, ni mucho menos podemos decir que sea el mejor que los que la componen. Por no decir, que resulta de lo más tedioso y carece de una espina argumental que al menos sí tenían los otros. Por todo esto, esta es la oveja negra del día de hoy. Os dejamos el enlace en el que podréis consultar nuestra opinión a la saga completa. 


Y con esto cerramos la primera edición de los ya famosos Premios Koreander. Felices fiestas y no olvidéis recomendarnos tanto libros como nuevas categorías.

Besitos.
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