miércoles, 29 de septiembre de 2010

Peter Pan

Todos los niños, menos uno, se hacen mayores.

Así es cómo empieza el maravilloso libro del que, gracias al permiso que me han dado Estefanía, Violeta y Paloma, voy a hablar.

La primera vez que oí hablar de Peter Pan fue en la película de 1953 de Disney . A decir verdad no me llamó especialmente la atención en su momento, pequeña como era entonces. Fue en el momento en el que crecí cuando la figura de un niño que jamás se hacía mayor y que vivía con hadas y sirenas y luchaba contra piratas, me empezó a interesar. Como siempre, nunca sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos.

Ha habido muchas adaptaciones del famoso cuento desde que James Barrie escribió la obra en 1904 y su novela, en 1911. Personalmente, creo que la mejor manera de disfrutarla es en teatro, ya que fue creada para ser representada de esa manera. Si fuésemos a verla, nos daríamos cuenta entonces de los recursos simbólicos que se usan, como que el papel de Peter lo haga una muchacha joven o que el de James Garfio suela representarlo el mismo actor que el padre de Wendy.


Portada de la edición de 1915 de la novela de J. Barrie, publicada por primera vez en 1911


Supongo que es innecesario comentar de qué trata la historia: Peter es un pequeño muchacho criado por las hadas en Nunca Jamás que se hace amigo de los hijos de los Darling, viajando con ellos al maravilloso país para conocer a los niños perdidos, las sirenas de la laguna, los indios con la princesa Tigrilla y, sobretodo, al malvado Capitán Garfio acompañado de su leal Smith…

Igualmente de innecesario es hablar de su autor, James Barrie, aunque quizás sea poco conocida por algunos su amistad con los Llewelyn Davies, a cuyos niños les contaba cuentos sobre Peter Pan, personaje del cual sacó inspiración, precisamente, del hijo mediano de la familia, Peter Llewelyn Davies. Tras la muerte prematura de su madre, Barrie se hizo tutor de todos sus niños, pero siempre tuvo un lugar especial para Peter, a quien siguió contándole cuentos sobre el niño que no creció nunca. Y sobre sus personajes.

Peter Pan, con su carácter vanidoso y sus encantadores dientes de leche y su cacareo. Wendy, con esa alma de madre heredada de la señora Darling y su beso escondido en la comisura del labio. Los niños perdidos, John y Michael. O la celosa y simpática Campanilla. ¿Quién no ha aplaudido con todas sus fuerzas hasta que le dolían las manos para salvarla durante la escena en la que es envenenada?

Pero mi personaje favorito, aún a riesgo de traicionar el alma de Peter y a todos los niños del mundo, es, sin ninguna duda, James Garfio. Y es que, ¿cómo no sentir pena por un personaje que teme de esa forma que el horrible cocodrilo, con el reloj en su interior, le atrape? (Por supuesto, el simbolismo maravilloso que reina en el cuento se vuelve a hacer presencia porque, ¿no es del tiempo (representado por ese reloj), al fin y al cabo de lo que huye? ¿No se parece a Peter en ese sentido? Ambos luchando porque algo que no tiene solución, llegué. En el caso de Peter, el hacerse mayor. En el de Garfio, la muerte) ¿cómo no adorar esos ojos de nomeolvides y ese garfio tan conocido?

Yo, personalmente, lo veo imposible.

Quizás no sea el mejor comentario para el libro que iba a recomendar. A lo mejor es demasiado infantil o despreocupado, pero me he permitido hacerlo así porque el cuento en si es uno con un carácter infantil y despreocupado y, si lo hiciera más serio o más profesional, me sentiría demasiado adulta como para merecer hablar de él. Aunque en cierto modo el mérito de la historia no es el hecho de que me hiciera creer en las hadas o en los piratas cuando era niña, sino que me hicieron creer en ellos cuando ya era más mayor.

Así que, más que por lo bueno que sea el libro o deje de serlo, lo cierto es que lo estoy recomendando en un impulso altamente egoista y personal. Es uno de estos cuentos que no me han defraudado con el paso de los años sino que, al contrario, me han hecho quererlo con cada vez que volvía a releerlo. Me hizo sentir lo bastante adulta de niña como para gritar "¡no le tengo miedo a los piratas!" y lo bastante niña ahora como para repetir "¡yo creo en las hadas, yo creo, sí creo!"

Así que, ¿qué me decís?

¿Alguien se apunta a dar un paseo hacia la segunda estrella a la derecha?


3 comentarios:

  1. Vaya, no he leído el libro de Peter Pan, la novela de Barrie. Sin embargo siento muchísima curiosidad por aquello que mi profesor de lengua llamó "obra de un neurótico".

    Creo que es curioso ese simbolismo, el del tiempo. No solo Peter Pan y el capitán Garfio, sino todos y cada uno de nosotros huímos de él de alguna manera.

    De niños deseamos ser mayores solo para que nos permitan hacer más cosas, pero en cuanto lo vamos logrando, tememos hacernos aún más mayores y convertirnos en adultos.

    Y los adultos temen la vejez, le tienen pánico... porque después de ella, llegará la muerte.

    Aunque a veces la muerte llega antes de tiempo. Quizá ese sea el verdadero protagonista de la novela, el tiempo.

    Ese tiempo que se nos escapa de las manos, que tanta falta nos hace y al que tanto temememos.

    ResponderEliminar
  2. Después de leer tu entrada, Krissel, las dos películas de Peter Pan que he visto (la de Disney y la del 2005) se me quedan cortas. Sí, yo veo a Peter y a Garfio como las dos caras de la misma moneda; pese a sus diferentes edades, ambos temen al paso del tiempo y a lo que viene con él. Con uno, las responsabilidades, la madurez y los sentimientos amorosos; con el otro, la vejez, la debilidad y la muerte.

    Espero tener la oportunidad de leerme el libro pronto, para poder enfrentarme a la mirada de nomeolvides del Capitán.

    ResponderEliminar
  3. Yo también he sido y sigo siendo fan de Peter Pan..

    Y también a pesar de haber crecido sigue siendo uno de mis personajes favoritos, siempre quise ser como él.. vivir aventuras en esa isla encantada con indios, sirenas, hadas, piratas.. ¿Quién no ha deseado alguna vez eso?


    Y aunque debo reconocer que de Peter Pan solo he visto las películas que hay sobre él.. Ahora tengo ganas de leerme el libro

    Gracias, Kissel, ¡espérame en la segunda estrella a la derecha que allá voy!

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...